miércoles, 14 de abril de 2010

EL CONEJO PRESUMIDO...


EL CONEJO PRESUMIDO



Había un lindo conejito
blanco muy blanco,
tan blanco como la espuma.

Un día su mamá le dijo...

Hijo mío...como eres tan blanco,
tienes que tener mucho cuidado,
porque si llega el lobo te puede comer...
Pero el conejito no le hizo caso,
y se fue a comer una rica zanahoria...


En esto llegó una linda conejita
y le dijo...

Mira conejito no debes de hacer eso,
porque eres tan blanco que,
si estás parado el lobo te divisa,
y te puede comer...

Se hecho a reír el conejito,
y dijo... Eso me lo dicen por envidia,
¡porque soy muy guapo...!


Entonces la conejita se marchó muy enfadada,
al ver al presumido del conejito,
que salía brillando sus dientes,
con una gran zanahoria...

En estas estaba...
cuando de repente sintió otro ruido y pensó,
veremos ahora quien se me acerca.
y me repite lo mismo... je.je.je...

Pero entonces a lo lejos,
vio algo muy grande y muy blanco,
que se arrastraba con mucho sigilo,
detrás de los matorrales...

Era el lobo que se había pintado con harina
blanca para disimular...
y acercarse al conejito,

Dijo el conejito...
Caramba que es eso tan grande
parece un perro...
pero no lo es...

así que no queda otra,
que echar a correr por pies ....


Entonces se puso rápido a escarbar,
haciendo una madriguera,
por donde el lobo no podía pasar...

Pero el lobo echó a correr
y cuando casi lo alcanza,
se le acercó un cazador,
y al verlo le pega un tiro...
y el lobo se cayó redondo...
con una bala en la panza-...


Pero como el cazador también estaba,
a la espera del conejito...
Este lloraba en la madriguera y no podía salir...
pues los perros lo esperaban a ambos lados
y el estaba solito...


Pero en esto como la conejita que era muy lista
hizo cerca de su madriguera otra madriguera
por donde se reunió con su conejito amigo
y llevó una cajita de azufre que olía muy mal
que le robó a uno de los cazadores de su bolsa
y entonces le dijo al conejito presumido...

Mira para salvarte tienes que ensuciarte todo
para que no te vean en la tierra
y luego perfumarte con el azufre
para despistar a los cazadores

al principio no quería mancharse Y le decía ¡¡ Jamás !
pero como no tenía otra solución
se metió en el agua sucia de una cloaca
que espantó a los perros
y los engañó
y se dio una loción de azufre
Y luego se puso a salvo con la conejita

Con ello aprendió el conejito
que de nada vale presumir,

La sencillez, es el bien mas preciado
que debemos de respetar,
y debemos de obedecer a los mayores
porque son los que nos deben de enseñar
a defendernos de los peligros
de esta jungla que es la vida

y así con esta historia sencilla
se acaba el cuento de un conejito
que presumía de guapo
que jamás volvió a reírse…

y si quiso salvar su vida
tuvo que andar a escondidas
y ensuciar su pelo blanco...

Carmen Patiño Fernández
A Coruña día
2 de Marzo de 2010

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